Bajo esa consigna la organización Libres del Sur realizó una nueva jornada de protesta frente a tres hipermercados
En un comunicado la organización asegura que “los países que exportan productos alimenticios enfrentan en estos días una misma disyuntiva a lo largo y ancho del planeta: imponer límites a sus ventas al exterior y resistir el enojo de sus grupos propietarios, o liberar el sector externo y enfrentar las protestas de los sectores populares por el encarecimiento acelerado de los alimentos.
En las últimas semanas, en la Argentina se organizó un lock out contra el anuncio de retenciones móviles, una protesta que contó hasta con el apoyo de algunos de los beneficiarios de la medida que los indignaba, como grupos de las clases medias urbanas.
El lock out patronal que produjo desabastecimiento en hospitales, comedores escolares y geriátricos mientras los productores tiraban la comida, aumentando a la vez los precios de lo poco que se podía conseguir. Abierto el período de diálogo entre el Gobierno Nacional y las entidades agropecuarias y reestablecida la cadena de abastecimiento nos encontramos que muchos de los precios que subieron no volvieron a bajar o lo hicieron muy escasamente y con aumentos notorios en los hipermercados y supermercados.
Para contener la inflación provocada por el aumento del precio internacional de sus productos, China, Vietnam, India, Camboya y Pakistán optaron por lo mismo que el gobierno en Buenos Aires: aplicar retenciones a las exportaciones y recortar (o suspender por completo) las ventas al exterior de algunos productos para aumentar la oferta interna y contener la inflación.
Blanco sobre negro
El problema de la inflación es mundial, es urgente, avanza rápido, carcome las economías de los países exportadores de productos alimenticios como el nuestro y pone en tensión a sus sociedades, las retenciones y límites a las exportaciones son algunas de las herramientas que el Estado tiene a mano para resistir el doble acecho de las ganancias de los grupos económicos nativos y las presiones del mercado global, una tenaza que oprime a los gobiernos y la distribución interna de los recursos, el excedente y los alimentos.
En el centro del debate esta el problema de la inflación y la necesidad de aplicar retenciones para evitar que el aumento de los precios internacionales que ha llevado la tasa de ganancia al 45%, impacte en la calidad de vida de los sectores populares.
Es por eso que este 14 de Mayo nos movilizamos a los grandes hipermercados para defender nuestro derecho a tener una vida digna y para que nadie pase hambre por culpa de la ambición de los poderosos del campo antes, ahora la de los industriales, minoristas y otros que buscan enriquecerse ilegítimamente.”
En un comunicado la organización asegura que “los países que exportan productos alimenticios enfrentan en estos días una misma disyuntiva a lo largo y ancho del planeta: imponer límites a sus ventas al exterior y resistir el enojo de sus grupos propietarios, o liberar el sector externo y enfrentar las protestas de los sectores populares por el encarecimiento acelerado de los alimentos.
En las últimas semanas, en la Argentina se organizó un lock out contra el anuncio de retenciones móviles, una protesta que contó hasta con el apoyo de algunos de los beneficiarios de la medida que los indignaba, como grupos de las clases medias urbanas.
El lock out patronal que produjo desabastecimiento en hospitales, comedores escolares y geriátricos mientras los productores tiraban la comida, aumentando a la vez los precios de lo poco que se podía conseguir. Abierto el período de diálogo entre el Gobierno Nacional y las entidades agropecuarias y reestablecida la cadena de abastecimiento nos encontramos que muchos de los precios que subieron no volvieron a bajar o lo hicieron muy escasamente y con aumentos notorios en los hipermercados y supermercados.
Para contener la inflación provocada por el aumento del precio internacional de sus productos, China, Vietnam, India, Camboya y Pakistán optaron por lo mismo que el gobierno en Buenos Aires: aplicar retenciones a las exportaciones y recortar (o suspender por completo) las ventas al exterior de algunos productos para aumentar la oferta interna y contener la inflación.
Blanco sobre negro
El problema de la inflación es mundial, es urgente, avanza rápido, carcome las economías de los países exportadores de productos alimenticios como el nuestro y pone en tensión a sus sociedades, las retenciones y límites a las exportaciones son algunas de las herramientas que el Estado tiene a mano para resistir el doble acecho de las ganancias de los grupos económicos nativos y las presiones del mercado global, una tenaza que oprime a los gobiernos y la distribución interna de los recursos, el excedente y los alimentos.
En el centro del debate esta el problema de la inflación y la necesidad de aplicar retenciones para evitar que el aumento de los precios internacionales que ha llevado la tasa de ganancia al 45%, impacte en la calidad de vida de los sectores populares.
Es por eso que este 14 de Mayo nos movilizamos a los grandes hipermercados para defender nuestro derecho a tener una vida digna y para que nadie pase hambre por culpa de la ambición de los poderosos del campo antes, ahora la de los industriales, minoristas y otros que buscan enriquecerse ilegítimamente.”